Skip to main content

Para grandes problemas en la gran manzana, llame a ESU

Cuando entra una llamada de emergencia particularmente desafiante por parte de los despachadores de la Ciudad de Nueva York, ya sea una persona que amenaza con saltar desde el puente George Washington o un conductor que conduce su vehículo a través de una multitud de personas inocentes sobre un carril para bicicletas, es la Unidad de Servicio de Emergencia (Emergency Service Unit, ESU por sus siglas en inglés) de la Policía de Nueva York quien responde. Con toda la gama de llamadas psiquiátricas, terroristas, tácticas y de rescate, los miembros de la ESU deben estar preparados para casi cualquier cosa.

La ESU es un equipo táctico y de rescate de 400 miembros que consta de personal médico entrenado, que incluye Técnicos en Emergencias Médicas (el requisito mínimo de entrenamiento), paramédicos y un asistente médico. Los miembros del equipo soportan ocho meses de entrenamiento riguroso diseñado para prepararlos en múltiples disciplinas, enfocándose principalmente en armamento y tácticas especiales, y rescate técnico. Otras áreas incluyen rescate acuático, emergencias de salud mental, saltadores suicidas e incidentes con materiales peligrosos.

"El rol de la ESU en la policía es uno de los activos más valiosos y únicos en las operaciones especiales de la policía de Nueva York", dice el sargento. John J. Flynn, paramédico y supervisor de los paramédicos tácticos de la ESU. "Los miembros de la ESU tienen la tarea de manejar innumerables asignaciones, desde las situaciones más triviales a las más complejas, desde rehenes o barricadas hasta órdenes de registro de alto riesgo".

El equipo también proporciona apoyo de patrullaje en una variedad de circunstancias cotidianas y extraordinarias que requieren sus recursos adicionales. "Los miembros de la ESU se enorgullecen de la asistencia que brindan a otros oficiales de la ley", dice Flynn.

La capacitación altamente especializada que reciben los miembros de la ESU les permite responder a otras emergencias, tales como control de animales, rescate vertical con cuerdas, incidentes con armas de destrucción masiva y colapso de edificios. La unidad también proporciona acciones de reacción rápida y equipos de contraataque, los cuales están dotados de paramédicos tácticos de ESU.

"Somos una unidad dentro de la policía de Nueva York que se especializa tanto en rescate como en tácticas, por lo que si decides escalar un puente... y quieres quitarte la vida, somos los que responderemos", dice el Detective Andrew Bershad, NREMT-P, CIC, paramédico táctico en la ESU de la Policía de Nueva York. "Subiremos al puente, trataremos de convencerlo de que baje y lo retiraremos de manera segura".

El sistema de transporte subterráneo de la ciudad de Nueva York, que cubre cientos de millas, es otro lugar común donde las personas se suicidan, una realidad desagradable que la ESU maneja de manera regular. "Nosotros somos los que bajamos a las vías y retiramos los restos, para que se puedan abrir las vías de tránsito nuevamente", dice Bershad.

A medida que surgen nuevas formas de terrorismo, las camionetas se convierten en armas y los tiroteos en las escuelas se reproducen, la ESU debe aprender a adaptarse a este entorno rápidamente cambiante.

"La ESU lleva a cabo un entrenamiento regular y equipa a sus miembros con el mejor equipo disponible para garantizar que sus miembros estén preparados para cualquier desafío que enfrenten con la evolución de las amenazas terroristas", dice Flynn. "En respuesta a la amenaza de ataques simultáneos o incidentes múltiples, la policía de Nueva York incrementó sus recursos significativamente para proporcionar más miembros entrenados y equipados para operar en entornos tácticos".

Formación de base amplia

Flynn atribuye el historial de respuestas exitosas de la ESU a incidentes a gran escala dentro y fuera de la ciudad de Nueva York a esta constante capacitación. De acuerdo con Flynn, para mantenerse actualizados a los incidentes de víctimas masivas, ESU trabaja continuamente con los recursos municipales, estatales, federales, incluida la unidad ESU K9, así como los activos de operaciones especiales de la unidad portuaria, la unidad de aviación y el grupo de respuesta estratégica.

Bershad dice que la repetición del entrenamiento ayuda a los miembros a mantenerse tranquilos durante las llamadas intensas: "Creo que en cada situación estresante en la que terminas, recurres a un entrenamiento de calidad en el que desarrollas la memoria muscular y te preparas para cualquier situación que se pueda cruzar en tu camino".

Bershad también cree que mantener una táctica de respuesta efectiva a través de la capacitación se reduce a la seguridad básica de la escena y al conocimiento de la situación. "Es necesario que haya una mayor conciencia de lo que está pasando. Si a tu primera clase como proveedor de atención prehospitalaria, debes [aprender a] estar consciente de lo que te rodea, dice. "Creo que tanto táctica-, como médicamente, hay que verlas de la misma manera, esperando que más incidentes de víctimas masivas ocurran".

La preparación para incidentes a gran escala no puede restringirse únicamente para la ESU o para cualquier otra agencia. Las agencias preparándose juntas son la clave del éxito.

"Los miembros de la ESU están a la vanguardia de la colaboración entre la Policía de Nueva York y los Bomberos de Nueva York", dice Flynn. ESU mantiene una sólida relación con otras agencias para garantizar una respuesta interinstitucional cohesiva durante incidentes críticos mediante la realización de ejercicios y capacitaciones en conjunto. Su entrenamiento cercano para asegurar la preparación para futuros desastres e incidentes terroristas se convirtió en una prioridad aún mayor después de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

"La ESU es el equipo táctico principal que hace la incursión inicial en entornos de alta amenaza y facilita la inserción del personal de la fuerza de tareas de rescate (Rescue Task Force, RTF por sus siglas en inglés)", dice Flynn. “El modelo de respuesta de la ciudad de Nueva York RTF/tirador-activo incorpora personal de las oficinas de Operaciones Especiales y Contraterrorismo de la Policía de Nueva York, así como bomberos de Nueva York y proveedores del SEM. "Los miembros de la ESU también participan en el trabajo con las contrapartes del departamento de bomberos para encontrar soluciones colectivamente y así recomendar políticas y procedimientos para responder ante ataques terroristas".

Además del apoyo táctico en todos los incidentes y eventos a gran escala en la ciudad de Nueva York, ESU proporciona equipos de contraataque y vehículos blindados para operaciones en “zonas tibias y zonas calientes”. Proporcionar protección a todos los proveedores del SEM en un incidente con múltiples víctimas (ya sea un ataque terrorista, un desastre natural o sólo un accidente mayor) es una misión clave de la ESU.

Los primeros respondedores deben tener en cuenta que hoy día en esta época, los entornos familiares (y seguros, dependiendo de la ubicación) en los que operan podrían cambiar rápidamente de seguro a inseguro. "Es parte del riesgo de lo que hacemos", dice Bershad. "Algo tan simple como una estación de tren o un carril de bicicleta podría convertirse en una escena de crimen activa con un mayor potencial de lesiones adicionales a los rescatistas que respondieron".

Cuidado en escena

Además de la fuerza de protección, ESU proporciona atención médica para sus miembros en la escena. "Nuestro trabajo es brindar apoyo médico a los agentes de la ley que operan en la zona caliente", dice Bershad.

En última instancia, el personal del SEM de la ciudad es responsable de la atención al paciente, pero la ESU les proporciona un entorno más seguro para su atención y transporte.

"Con los uniformados del SEM una vez en la escena, les brindamos protección y asistimos de cualquier manera que podamos", dice Bershad.

Con la base compartida de formación médica de ESU con el personal del SEM del departamento de bomberos, los dos grupos han demostrado una coordinación de calidad y ayuda mutua durante los eventos críticos.

"Los miembros de la ESU siempre han mantenido una excelente relación de trabajo con los proveedores del SEM", dice Flynn. "La capacitación que reciben los miembros de la ESU como Técnico en Emergencias Médica les permite asistir regularmente y trabajar bien con los proveedores del SEM en la ciudad de Nueva York".

Barra lateral—El trabajo de los civiles: ayúdalos a ayudarte

Si bien la ESU y otras agencias de respuesta a emergencias son capaces de responder rápidamente a un incidente con múltiples víctimas, los civiles deben tener sus propios planes de seguridad establecidos antes de que los primeros respondedores puedan acudir en su ayuda. Cada minuto es importante cuando se toma acción (o no) para ayudar a los conciudadanos durante un incidente crítico.

"Las escuelas y otras entidades deben evaluar periódicamente su vulnerabilidades y sus recursos para trabajar con los primeros respondedores y estar mejor preparados para los incidentes de víctimas masivas", dice Flynn.

Los lugares de trabajo también deben estar equipados con suministros médicos básicos de salvamento y brindar capacitación médica adecuada a los empleados para que puedan atender a las víctimas mientras esperan la llegada de los primeros respondedores.

"Un plan sólido es crítico", dice Flynn. "Ya sea que se trate de recursos específicos, simulacros, ejercicios de mesa, recorridos o capacitación conjunta, la asociación entre las escuelas, otras entidades y los primeros respondedores locales es vital".

Valerie Amato es asistente editorial en EMS World. Contácte con ella en vamato@emsworld.com

Traductor

Victor Hugo Pimentel Montejano es Técnico en Urgencias Médicas nivel avanzado por parte de la Cruz Roja Mexicana y Médico Cirujano y Homeópata con 18 años de experiencia en el campo de la medicina prehospitalaria en México. Ha laborado en el Instituto de Salud del Estado de Aguascalientes, Cruz Roja Mexicana Delegación Aguascalientes, Clubes Deportivo Sports Word, Centros Ecoclub, Hospital Español, Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de México e Instituto Politécnico Nacional. Fundador y presidente de la Asociación Científica de Estudiantes de Medicina de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (ACEMUAA), Voluntario de la Cruz Roja Mexicana, Socio e instructor de la Asociación Mexicana de Medicina de Urgencia (AMMU), Socio de la Academia Mexicana de Medicina Prehospitalaria (AMMP), Fundador y miembro honorario de la Sociedad de Alumnos en Servicios de Medicina Prehospitalaria (SASEMEP), Socio e instructor de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia. (SMME), Director Médico de la Cruz Roja Tlalnepantla, Profesor titular de las asignaturas de atención prehospitalaria y reanimación en la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía del IPN e instructor de los programas PHTLS, ATT, AMLS, EPC, PEEP, BLS, ACLS, PRN, AVET, AVQ, IAPet y EMPACT. Actualmente es Jefe de la UPIS en la ENMyH del IPN.

Nota: Si usted observa algún error o quiere sugerir un cambio, por favor envíenos un correo a editor@emsworld.com

Back to Top