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De la Devastación a la Determinación: Carga emocional del Cuidado Pediátrico Pre-hospitalario

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Traducido por Juan Cardona.

Hace ocho años, una tarde de verano en una comunidad cerrada del sur de Florida, Jonathan Robbins se dirigía hacia su primer servicio pediátrico grave. Él y su tripulación sabían que estaban respondiendo a una víctima de ahogamiento de 2 años de edad que no respondía. Esto fue durante el primer mes de Robbins en servicio como paramédico. Él, recientemente había finalizado la escuela de paramédico y el período de prueba requerido por el Departamento de Bomberos de Coral Springs. Su adrenalina estaba bombeando mientras se preparaba mentalmente para lo que estaba por venir.

Ocho años más tarde, Jonathan, quien ahora es teniente, recuerda la escena no muy claramente. "Tomamos el niño de los brazos de la madre, quien lo tenía aferrado y rápidamente lo llevamos a la parte trasera de la ambulancia." La tripulación del camión de bomberos había llegado a la escena para proporcionar apoyo adicional y cuando llegó el momento de partir, a Robbins, quien era novato, le ordenaron que condujera mientras los paramédicos con más experiencia trataban de revivir al niño sin vida.

“Ellos quieren que yo conduzca?. Suponen que yo no puedo hacer eso? ... pero este no es el momento de hacer preguntas”, pensó para sí mismo. En aquel entonces, llevar al niño al hospital era la prioridad número uno y cada segundo importaba.

Robbins condujo rápidamente. Mientras se alejaba de la escena, con luces y sirenas encendidas, la madre y el padre miraban con horror. Esperando el mejor resultado posible mientras se llevaban a su hijo. Pero esta no sería la última vez que verían la ambulancia. Para su sorpresa, el sonido de las sirenas nunca se disipó por completo. En su lugar, unos minutos más tarde, las sirenas se hicieron más fuertes, seguidos por la misma ambulancia que pasaba frente a su casa a rápida velocidad.

Robbins estaba en un estado de pánico. "No sabía cómo salir de esta comunidad cerrada", recuerda dolorosamente. "Así que gire otra vez, y luego otra, sólo para llegar a otro callejón sin salida. Debo de haber pasado la casa dos veces en 5 minutos. Los padres todavía estaban allí parados y pude ver el horror en sus ojos ".

Por fin, el niño llegó al servicio de urgencias pediátricas local, donde fue declarado muerto después de intensos esfuerzos por reanimarlo. Los miembros de la familia llenaron el servicio de urgencias, el sentimiento de dolor y pérdida eran notables. Los miembros del equipo de SEM estaban devastados también. Sin embargo, la desesperación de un miembro de la tripulación alcanzaba una magnitud superior. Robbins volvió callado a la estación de bomberos con el corazón desgarrado.

"Me culpé a mi mismo por la muerte de ese niño", recuerda Robbins mientras sus ojos se aguaban. "Pero nunca se lo dije a nadie; ni a un alma. He intentado enterrar esos sentimientos en el fondo, pero nunca se fueron. Siempre parecían atormentarme, sobre todo durante las llamadas pediátricas, incluso las que eran de menor importancia".

Robbins recuerda haber escuchado que el niño había estado bajo el agua por más de 30 minutos y que cualquier esfuerzo hubiera sido inútil. “Eso no me importaba y tampoco me ayudaba,” dice Robbins.

La confianza que brinda la Educación

Avancemos rápidamente ocho años, cuando Robbins y yo nos encontramos por primera vez durante un curso de reanimación pediátrica. Allí estaba él, un joven sentado en la primera fila con sus ojos mirando intensamente todas las diapositivas. Al final del día me di cuenta de que había llenado un cuaderno con notas escritas a mano. No tenía ni idea de por qué este joven chico estaba tan comprometido, pero pude sentir algo especial en él. Para un instructor, no hay nada mejor que un estudiante que quiere aprender.

Lo que no note en ese momento, era la oportunidad de Robbins para salir del hueco profundo en el cual había estado viviendo durante tantos años. "Pensé que esta era como mi oportunidad de vencer finalmente este conflicto interno que había estado batallando durante tanto tiempo", recuerda Robbins.

Esencialmente, el curso que pusimos en marcha ese día hizo hincapié en la reanimación en el lugar del encuentro de pacientes pediátricos en paro cardiaco. Nuestro lema era "Tratemos a los niños como los adultos y quedémonos en la escena hasta recuperar el pulso." Esto provocó entusiasmo en Robbins. "Sentí que mis habilidades de ACLS (SVCA por sus siglas en inglés) eran muy fuertes y justo en ese momento me di cuenta de que el algoritmo para pediatría no era diferente", dice. "Fue una revelación y mi nivel de confianza sin duda mejoró. Bien sea que yo pudiera actuar correctamente o no, la próxima vez sería una historia diferente ".

Robbins sólo tuvo que esperar una semana para averiguar si su secreto desde hacía tanto tiempo, interferiría con la confianza recientemente alcanzada. Las alarmas en la estación 80 los envió a él y a su equipo de trabajo rápidamente a una llamada de ahogamiento de un niño de 2 años a pocas cuadras de la estación, la misma llamada que tuvo ocho años atrás. "Una oleada de adrenalina se desató, eso es seguro", recuerda Robbins. Revisó rápidamente el plan de acción con su equipo. Un miembro de la tripulación iniciaría compresiones de pecho, el otro manejaría la vía aérea con una BVM, y él estaba preparado para colocar una línea intraósea (IO) y administrar adrenalina 1:10.000. Él sabía que la dosis era de 1,2 ml antes de llegar a la escena.

Juan Cardona, Jefe de la División de Servicios de Emergencias Médicas del Departamento de Bomberos de Coral Springs, escuchó la llamada y decidió asistir. Llegó sólo minutos después de la unidad de Rescate 80 y recuerda vívidamente la escena. "La tripulación estaba al lado de la piscina proporcionando RCP de alta calidad, la epinefrina se había administrado y se estaba mejorando el manejo de las vías respiratorias. El Teniente Robbins estaba dirigiendo a su equipo y todo se veía sorprendentemente tranquilo; no había urgencia para salir ", recuerda Cardona. "Ese niño había recibido excelente atención y había logrado retorno de circulación espontánea (RCE). Fue una sensación increíble ".

Avancemos dos semanas, Robbins y su tripulación estaban de turno de nuevo. En esta ocasión, fueron a una llamada de una niña de 1 año de edad, que no respondía y que se había ahogado con una uva. Llegaron al estacionamiento de un edificio de apartamentos multifamiliares y encontraron a un oficial de policía que sostenía una niña sin vida en sus brazos, esperando poder cederla al cuidado del equipo de rescate. Robbins recuerda que le dijo al oficial, "colóquela aquí en el suelo." A medida que sus compañeros comenzaron RCP, Robbins succiono la boca de la niña llena de sangre producto de los múltiples intentos de sacar la uva con los dedos hechos por la madre. A continuación, insertó su hoja de laringoscopio, visualizó el cuerpo extraño y suavemente lo retiro con pinzas de Magill. Una ráfaga repentina de aire entró y luego hubo pulso! Otro paciente con retorno de circulación espontánea en escena en un lapso de dos semanas.

El teniente de voz suave acredita con humildad los resultados a la implementación de un nuevo sistema de pediatría en su agencia, él comenta "sistemáticamente nos ha capacitado para proporcionar una atención rápida, de alta calidad en la escena, específicamente para niños en paro cardiaco."

Hace unos meses, durante un evento de recaudación de fondos para el departamento de bomberos, vi una cara familiar. Fue ese chico que estaba sentado en la primera fila durante el curso pediátrico. "¿Cómo has estado?", Pregunté. "Bien", dijo Robbins. "Tengo que contarte una historia."

Durante los próximos 20 minutos Jonathan me contó toda la historia por primera vez, desde el principio. A medida que nuestros ojos lagrimeaban, sólo entonces me di cuenta cómo un evento aparentemente menor podría afectar la salud mental de un proveedor prehospitalario. La presión interna que Robbins sintió durante tanto tiempo sería insoportable para muchos y por desgracia, el campo de SEM ha perdido muchos de sus hermanos y hermanas en historias no contadas como esta. Las noticias están llenas de historias de este tipo.

Un evento en particular recientemente tuvo un gran impacto en el país. Deb Crawford, veterana paramédico por 26 años en Denver, se quitó la vida sólo unas horas después de responder a un incidente fatal, de un peatón arrollado por un tren. Este hecho ha devastado a la comunidad SEM. Lo incomprensible es que Deb era la persona clave en el departamento, para el manejo de incidentes de estrés postraumático (CISM). Christopher Colwell, MD, Jefe de los Servicios en Emergencia en Denver Health, recuerda la conmoción y la incredulidad que todo el mundo sintió cuando Deb se quitó la vida. "Pensamos que ella, era la última persona que llegaría a hacer esto. Nos tomó totalmente por sorpresa, y estamos muy tristes", me dijo en las semanas después de que ocurrieran los hechos.

Ajuste de la cultura

La intervención de salud mental para los que prestan atención prehospitalaria ha tenido una urgente necesidad de una nueva dirección y el año pasado finalmente avanzamos.

La “cultura” departamental sigue siendo el mayor obstáculo hasta la fecha. Durante décadas, el mostrar el lado emocional ha sido un signo de debilidad y a menudo puede conducir a ser ridiculizado por otros. Los rescatistas notoriamente recurren a las drogas y/o alcohol para adormecer el dolor de eventos emocionalmente fuertes. Robbins le puede decir qué tan profunda fue su herida y cuánto tiempo estuvo afectando su cabeza y su corazón.

La Jefe Julie Downey del Departamento de Bomberos y Rescate de Davie siente que "el sistema está dañado y no permite que los proveedores puedan comenzar el proceso de curación. Las agencias de SEM deben revisar su forma de pensar acerca de la salud mental.” "En la actualidad, la mayoría de las agencias tienden a ser más reactivas que proactivas. El sistema de Manejo de Incidentes Críticos de Estrés (CISM) se activa después del incidente, si es que así sucede. Tal vez deberíamos pasar a un sistema proactivo donde el principio fundamental no es "cree que necesita ayuda?" si no "usted necesita ayuda".

Algunos sienten que el mayor riesgo de suicidio existe hacia el final de la carrera de SEM. Los proveedores prehospitalarios que se jubilan a una edad temprana y no planean para combatir la carga emocional; están en alto riesgo. Un paramédico fue encontrado muerto con una herida de bala auto infligida mientras estaba vestido con su uniforme de gala en el interior del helicóptero al que una vez llamó su casa. El evento ocurrió apenas semanas después de su retiro y envió un gran mensaje de dolor a través de la agencia. Ese año, otros cuatro proveedores prehospitalarios se suicidaron en ese mismo departamento.

Si queremos que los proveedores estén en su mejor momento y ofrezcan la mejor atención posible, tenemos que hacer de su salud mental una prioridad. Departamentos en todas partes son asignados a llamadas desgarradoras y cargadas de emociones encontradas. Nuestro personal de emergencias está en medio de estas situaciones con los ojos puestos sobre ellos mientras todos esperan que salven vidas. Entre más pronto pongamos en movimiento programas estándar para abordar estas preocupaciones, nuestro personal en emergencias, estará mejor equipado mentalmente. Y eso hace una gran diferencia cuando el futuro de la vida de tantos pacientes descansa en sus manos.

El teniente Jonathan Robbins es considerado un héroe por muchos y por mí. Al hablar abiertamente sobre lo que algunos consideran un evento sin importancia, nos ha permitido comprender mejor la carga emocional que llevan los paramédicos. La mayoría de los esfuerzos relacionados con la gestión del estrés postraumático en el SEM se concentran después de un evento significativo. Sin embargo, puede ser la acumulación de esos "menores" eventos que no se comentan los que producen la carga emocional más pesada. Los servicios médicos de emergencia tendrán que someterse a un cambio cultural muy necesario para eliminar el estigma relacionado con los trastornos de estrés postraumático en el trabajo, la depresión y la ansiedad en los próximos años. No olvidemos nunca a los que sacrificaron sus vidas por el bienestar de los demás. Vamos a continuar llamando la atención sobre este tema tan importante.

Recursos disponibles

En los últimos años ha aumentado la preocupación, al presentarse numerosos suicidios, que afectan los servicios en emergencias prehospitalarias en niveles muy altos. Afortunadamente se dispone de un número cada vez mayor de recursos que ofrecen a los rescatistas; educación, asistencia y el asesoramiento disponible.

  • El Centro para la Innovación en Seguridad Pública (Center for Public Safety Innovation @CPSITraining) en el Colegio de St. Petersburg ha sido financiado para desarrollar un curso de formación de instructores de prevención del suicidio. El curso de ocho horas, ofrece una visión general del suicidio en los Estados Unidos y enfoca el problema a nivel local. El curso de prevención de suicidio se divide en cinco módulos que incluye: información acerca de comportamientos suicidas y comunicación, esfuerzos de prevención, protocolo y desarrollo de políticas, puntos que giran en torno al estigma y la forma de atender a las víctimas. El entrenamiento está diseñado para entrenadores del servicio de bomberos, capellanes y representantes de programas de asistencia a empleados (EAP) que desean enseñar técnicas de prevención e intervención de suicidio dentro de un entorno de emergencias.
  • El Centro para la Seguridad del Paciente (Center for Patient Safety (@PtSafetyEMS)) en Missouri ha puesto en marcha recientemente talleres para ayudar a identificar y apoyar a "segundas víctimas." Estos son los miembros del equipo de cuidado de salud que participan en un evento imprevisto con un paciente, un error médico y/o una lesión relacionada con el paciente que ha causado un trauma. Con frecuencia, estas personas se sienten personalmente responsables de la evolución del paciente. Muchos se sienten como si le hubieran fallado al paciente, dudando de sus habilidades clínicas y su base de conocimientos.
  • La Campaña Código Verde (The Code Green Campaign (@CodeGreenEMS)) es otro grupo que de forma rápida atiende los problemas de trastorno de estrés postraumático, suicidio, depresión, adicción y otros problemas de salud mental en la seguridad pública.
  • Herramientas de Recursos de Salud Mental: recursos adicionales se pueden encontrar en línea en EMSWorld.com/12064878 

El Jefe de División Juan Cardona se puede contactar en JCardona@coralsprings.org. El Teniente Jonathan Robbins puede ser contactado en JRobbins@coralsprings.org.

Peter Antevy, MD es Médico Pediátra Especialista en Urgencias en el Hospital Infantil Joe DiMaggio en el sur de la Florida. Fundador de Pediatric Emergency Standards Inc. Se desempeña como Director Médico en "Davie Fire-Rescue", "Southwest Ranches Fire Rescue", y "American Ambulance". Él es también el director médico de uno de los mayores programas de formación de paramédicos en el país. El Dr. Antevy está altamente capacitado, con títulos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Miami, "Los Angeles Children’s Hospital" y "The Children’s Hospital" en Pittsburgh. El Dr. Antevy está revolucionando la atención pediátrica prehospitalaria, trazando los límites de las normas de atención y desafiando los patrones del pensamiento actual. Él es, sin duda, un médico "fuera de serie" que aspira mejorar el cuidado que reciben los niños a través de la innovación y la educación. En 2014 el Dr. Antevy fue galardonado con el premio "Raymond H. Alexander Florida EMS Medical Director of the Year" por su esfuerzo y liderazgo. En 2015 Journal of EMS (JEMS) lo nombró entre uno de los 10 mejores innovadores. Hoy en día sigue trabajando sin descanso por los pacientes que diariamente atiende. Puede ser contactado en JRobbins@coralsprings.org.

Rachel Sobel es una profesional escritora y comunicadora con más de 15 años de experiencia escribiendo para organizaciones en industrias tales como salud, tecnología, negocios, mercadeo y ventas. Escribe artículos en internet sobre la crianza de hijos y estilo de vida, que contribuyen a las revistas locales y a su propio blog. Tiene un grado de licenciatura y una maestría en relaciones públicas y comunicaciones.

Nota: Este artículo apareció originalmente en la edición en inglés de la Revista EMS World y fue traducido por un voluntario. Si usted observa algún error o quiere sugerir un cambio, por favor envíenos un correo a editor@emsworld.com.

Juan Cardona, Jefe de la División de Servicios en Emergencias Médicas del Departamento de Bomberos de Coral Springs. Con una experiencia de más de 19 años, es bombero y paramédico. Se ha desempeãdo en varios servicios, desde Ingeniero Operador de Máquina, Teniente, Capitán y Jefe de Batallón. Tiene un grado universitario en Gerencia Profesional de Nova Southeastern University y una maestría en Administración Pública de Barry University. Está certificado como Instructor Nivel 3 en el Estado de Florida y tiene la designación de Oficial Jefe en Servicios de Emergencias Médicas (CEMSO) por el Centro Para la Excelencia en Seguridad Pública (CPSE). Puede ser contactado en: jcardona@coralsprings.org.

 

 

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