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¡Bombero caído!

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Traducido por Héctor Emilio Sánchez Hernández, es originario de la Ciudad de México, México y actualmente se desempeña como bombero y paramédico en el Cuerpo de Rescate y Extinción de Incendios (CREI) del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, es TUM egresado de Cruz Roja Mexicana y Voluntario en el ERUM DF.

Dependiendo del tipo de sistema en el que preste servicio, ya sea usted remunerado o voluntario, puede usted tener equipo de protección personal -EPP- propio o no, puede contar con el mismo de manera regular o trabajar periódicamente con bomberos que utilicen este para sus llamados. Pero, ¿cuánto sabe realmente acerca del equipo de protección personal? Si conoce a un bombero que ha sufrido lesiones y que todavía trae puesto el EPP o tal vez un traje de protección contra Materiales Peligrosos o de proximidad, ¿sabría usted cómo quitarle este equipo de manera rápida, pero segura?

En el año 2011, la Agencia Federal de Manejo de Emergencias de los EE.UU. (FEMA, por sus siglas en inglés) informó que entre 2006 y 2008, hubo un estimado anual de 81,070 bomberos lesionados. De este número, casi 40,000 ocurrieron en el lugar del siniestro y unas 4,480 ocurrieron mientras acudían o regresaban al lugar del incidente. La mayoría de las lesiones son relacionadas con el fuego (87%) y ocurren en incendios estructurales. Además, en promedio los incendios estructurales resultan en un mayor número de lesiones que las que resultan de incendios no estructurales.2

La Asociación Nacional de Protección Contra Incendios (NFPA por sus siglas en inglés) calcula que 65,880 lesiones de bomberos ocurrieron en la línea del deber en el año 2013. Un estimado de 29,760 (45.2%) de todas las lesiones de bomberos tuvieron lugar durante las maniobras de rescate en el lugar del siniestro. Un estimado de 11,800 tuvo lugar durante la realización de otras actividades relacionadas con el cumplimiento del deber, mientras que 12,535 ocurrieron en casos de emergencia no relacionados con incendios. Los principales tipos de lesiones que ocurrieron durante maniobras en el lugar del incendio fueron esguinces, torceduras y dolores musculares (55.3%), seguidos de contusiones, cortaduras, sangrados y magulladuras (13.8%).1

Estos dos conjuntos de información, especialmente el número de lesiones que ocurren en el lugar del siniestro, demuestran que en la gran mayoría de los bomberos lesionados, probablemente los aún estén usando su EPP y muy posiblemente un equipo de respiración autónoma -ERA- (SCBA: por sus siglas en inglés).

Considerando que la NFPA reportó que las lesiones más comunes son de tipo traumático y músculo-esqueléticos, un bombero lesionado probablemente será capaz de quitarse su mismo EPP. Sin embargo, en 2013, escribí un artículo con la participación del médico Christopher Stephens, en donde hicimos la observación de que “en el contexto del bombero lesionado que ha sido rescatado de un edificio, este bombero presentará una de tres categorías generales: paro cardiaco, respirando pero inconsciente, o consciente”.3

Claramente, la forma más común en que se presentan sería la de un bombero consciente con lesiones menores que pueda quitarse su propio EPP. En el caso de que un bombero no esté consciente y potencialmente pueda tener heridas más graves, usted necesitará quitar todo el equipo de protección personal sin provocar más daños y/o agravar una lesión ya existente. De manera subsecuente, hay posibilidad de que usted responda a un bombero que ha sufrido lesiones. Usted debe estar familiarizado con el diseño y la construcción del equipo de protección personal, así como ser capaz de adaptarse a procedimientos emergentes para quitarle el mismo.

Ropa Protectora

El equipo de protección personal de un bombero incluye en conjunto un casco, monja, chaqueta, pantalones, botas y el aparato de respiración autónomo (ERA), de los cuales todos están regulados por los estándares de la NFPA. La imagen 1 enlista los estándares pertinentes de la NFPA.

Las diferentes maniobras del combate de incendios requieren tipos específicos de equipo de protección personal –Estructural, de aeronaves, forestal y por supuesto de protección contra materiales peligrosos-. Es absolutamente necesario que todos los componentes usados sean similares o compatibles. La protección ante un peligro puede no brindar protección ante otro.

Un equipo de protección personal es diseñado para cubrir cada parte del cuerpo de un bombero durante cualquier tipo de movimiento, al mismo tiempo que impide que el calor sea transferido del fuego hacia el cuerpo. Debido a que el EPP está diseñado para impedir que el calor entre al cuerpo, el problema es que también impide que el calor de adentro salga. Normalmente, el cuerpo suda para expulsar el exceso de calor y así regular la temperatura corporal. El equipo de protección personal puede impedir el enfriamiento al atrapar el exceso de calor y la humedad inmediatos al cuerpo, provocando un aumento en la temperatura corporal y en consecuencia un aumento del ritmo cardíaco y de la ventilación.

Diseño

Los chaquetones y pantalones se componen de tres capas distintas: un revestimiento térmico interno, una barrera contra la humedad en el centro y una capa resistente al fuego en el exterior. El revestimiento térmico en el interior es considerado como el componente más importante porque éste tiene el mayor impacto en cuanto a la protección contra el calor. De hecho, el revestimiento térmico y la barrera contra humedad juntos, representan alrededor del 75% de la protección térmica. Los revestimientos térmicos, fabricados normalmente con Kevlar y Nomex, están diseñados para atrapar el aire que se encuentra entre las distintas capas del material de protección. Ambos son materiales registrados y protegidos por derechos de autor creados por DuPont en la década de 1960.

La barrera contra humedad en la parte media, fabricada a partir del producto Nomex de DuPont con una película de Politetrafluoroetileno (PTFE), está diseñada para proteger al portador del equipo contra el agua, agentes químicos y biológicos. Esta capa media es la más delicada de los tres componentes de protección. Es importante que todo el equipo de protección reciba una inspección individual después de cada uso, así como una inspección avanzada una vez al año o cuando las inspecciones de rutina indiquen que hay un problema, como se especifica en el estándar NFPA 1851 de la NFPA (Estándares de selección, protección y mantenimiento de los conjuntos de protección para el Combate de Incendios de Estructuras y Combate de Incendios de Proximidad).

La primera línea de defensa, es decir la capa exterior, también es fabricada con Nomex y Kevlar. Ésta ayuda en la protección térmica, cubriendo el 25% restante. También protege al portador tanto como a las capas internas del conjunto contra las llamas, agua, cortes y abrasiones. Las capas exteriores de los chaquetones y pantalones de protección puede utilizar de igual manera una estructura anti desgarros (Imagen 2), una técnica especial de refuerzo que hace que el material sea resistente a roturas y tirones. Al momento de ser tejidos, se intercalan fibras gruesas reforzadas en intervalos regulares –generalmente de 0.2 a 0.3 pulgadas- en un patrón de líneas entrecruzadas. Las telas delgadas y ligeras anti desgarros pueden tener una estructura tridimensional porque las fibras más gruesas están entretejidas con tejidos más delgados. Se puede lograr un efecto similar al unir tejiendo dos o más fibras en intervalos menores. Aparte de la vestimenta de protección para el combate de incendios, la estructura anti desgarros ripstop también es utilizada en artículos tales como velas para barcos, globos aerostáticos y paracaídas.

Una adición relativamente nueva en el diseño de los chaquetones de protección es el dispositivo de rescate de arrastre (DRD – drag rescue device), diseñado para ayudar a los bomberos en el rescate de colegas lesionados o inconscientes. El dispositivo DRD tiene como objetivo asistir en la acción de halar o arrastrar a un bombero incapacitado a lo largo de una superficie plana, especialmente un piso. No está diseñado para levantar o bajar a una persona de manera vertical.

El dispositivo DRD no tiene como único objetivo el servicio al combate de incendios; también puede adaptarse a otras profesiones o tipos de vestimenta en donde es requerido. Pero en general, un dispositivo de rescate por arrastre para usarse con un chaquetón con estructura de protección para el combate de incendios consiste en un circuito cerrado de material con forma de listón que incluye los lados izquierdo y derecho, con las porciones unidas una con otra en un extremo de resistencia del mismo circuito, el cual es configurado para después pasar a través de una apertura en la base del cuello del chaquetón, y se mantiene cerrado con Velcro. Es esta pieza a la que tiene acceso y de donde se agarra un rescatista, permitiéndole arrastrar al bombero incapacitado hasta un lugar seguro. Un dispositivo DRD puede ser fabricado con materiales como nylon, Kevlar, Nomex u otro tipo de material; éste puede fabricarse a partir de un único circuito cerrado de material y estar acoplado de manera permanente a un chaquetón o puede consistir en una pieza separada por completo, la cual se coloca entre las capas del chaquetón.

Retirar el equipo

En mayo de 2015, un bombero de Matthews, Carolina del Norte, en los EE.UU., cayó a través del piso de un ático. Fue rescatado pero estaba inconsciente cuando lo sacaron de la casa.4 Se cree que tal vez haya resbalado de una viga o que posiblemente hubiera padecido una convulsión. Este es un ejemplo del mundo real del rescate exitoso de un bombero desde el interior de un inmueble, estando inconsciente y en donde el origen de la lesión o malestar no estaba claro.

En un escenario como éste, un bombero lesionado puede ser rescatado desde el interior de una estructura en llamas gracias a varios factores: la proliferación de literatura concerniente a los procedimientos y equipos de intervención rápida; la subsecuente disponibilidad de capacitación con respecto a estos procedimientos y al desarrollo de bolsas de intervención rápida integradas ahora en algunos aparatos para el combate de incendios (Imagen 3).

Este bombero, luego de haber sido rescatado, habría necesitado atención médica de manera inmediata, mientras todavía estaba portando todo el equipo de protección y habría dependido en que le hubiera quitado su equipo sin provocar o agravar lesiones. Esta es la razón de porque debe tener un buen entendimiento acerca del equipo de protección, de cómo empezar su valoración con todo y equipo, así como también saber cómo retirarlo.

Luego de que una exitosa maniobra de intervención rápida haya sido completada y el bombero se encuentre fuera del inmueble, debe iniciarse una valoración básica de vías respiratorias y ventilación, pues se puede escuchar la respiración a través de la mascarilla del equipo de respiración autónomo. Obviamente, el EPP en conjunto debe ser retirado. De manera adicional, dependiendo de si el bombero sufrió lesiones o se puso en mal estado, debe iniciarse una estabilización cervical. Algunos de los objetivos de la intervención rápida son localizar, proporcionar aire y retirar del lugar al bombero lesionado. Generalmente, la estabilización cervical puede no llevarse a cabo durante la extracción del bombero. Algunos ejemplos de esto son la típica medida extrema de cargar y arrastrar con una manta. Por lo tanto, una vez que el bombero está afuera, ésta podría ser probablemente la primera oportunidad para estabilizar manualmente la cabeza.

A medida que se aproxima a la cabeza de un bombero, usted podrá ver tres artículos en el siguiente orden: el casco, la capucha protectora y la pieza facial. El casco debe estar ajustado a la cabeza del paciente, con las orejeras abajo y la correa del mentón asegurada. La única preocupación al retirarlos de manera rápida sería la correa del mentón, que puede ser tanto cortada o simplemente desabrochada. Una vez retirado el casco, la persona que suministra el apoyo debe revisar la monja, que simplemente puede ser retirada. No obstante, si el traumatismo es una preocupación real, el frente de la monja puede cortarse y retirarse al mismo tiempo que se estabiliza la cabeza del paciente.3 Debajo de la monja se encuentra la pieza facial, que cubre el rostro y se mantiene en su lugar por medio de cintas ajustables. Al igual que el casco, estas cintas pueden cortarse o desabrocharse. En este punto, la cabeza del paciente bombero, el rostro y el cuello se encuentran completamente expuestos, permitiendo una valoración de ABC completa y el comienzo del manejo de vías respiratorias.

Mientras prosigue hacia el tórax, el ERA y el chaquetón pueden ser desabrochados y retirados de manera simple, pero el reto está en retirarlos con el menor movimiento del paciente. El primer instinto de la persona a cargo de esta acción podría ser el comenzar a jalar cintas y desabrochar las hebillas, pero con un mejor entendimiento de su diseño y fabricación, el conjunto de un paciente bombero puede ser retirado rápidamente de manera sistemática. Las cintas y arneses del ERA pueden ser desabrochados o cortados. Si hay una cinta para el pecho, ésta es normalmente delgada y de fácil acceso. Si se tiene a la mano unas tijeras, puede ser más fácil cortarla. La cinta para la cintura es más gruesa, pero también es de fácil acceso. Usualmente ésta tiene una hebilla bastante simple, y probablemente sea más fácil desabrocharla de manera normal. Es posible que las cintas para los hombros no puedan retirarse sin tener que mover los brazos del paciente, así que sería mejor cortarlas. Esta acción necesitaría llevarse a cabo en la sección inferior que es ajustable pues es mucho más delgada. La sección superior está compuesta por almohadillas, mangueras y el dispositivo integrado con sistema de seguridad de alerta personal PASS (Personal Alert Safety System). El ERA ahora puede ser retirado o colocado detrás del bombero, sirviéndole apoyo mientras se está haciendo cargo del chaquetón de protección.

Estos son varios métodos para desabrochar chaquetones. Incluyendo Velcro, cierres y broches. Por lo tanto, la parte frontal de un chaquetón de protección debe ser desabrochada de la manera tradicional. El paso más delicado dentro de este proceso puede ser el retirar el chaquetón de protección de manera rápida y con el mejor movimiento del paciente. El chaquetón simplemente podría ser retirado, pero esto resulta en un mayor movimiento del paciente. Debido al calor atrapado, un bombero lesionado probablemente presentará una capa de sudor entre la piel y el chaquetón, haciendo que las maniobras para retirarlo sean más complicadas. Para evitar un exceso de movimiento, existen métodos en los que un chaquetón puede ser cortado de manera parcial para que sea más fácil retirarlo. Si el bombero se encuentra en posición supina o si aún se encuentra encima del ERA, uno de los métodos es comenzar por la muñeca e ir cortando la manga, girando hacia el torso alrededor de la axila. Esto evita tocar las almohadillas, las bolsas y las presillas (Imagen 4).

Si el ERA ha sido retirado y el bombero se encuentra decúbito lateral, otro método es cortar directamente la parte de la espalda. De nuevo, ahí no encontrará bolsas, presillas ni otros obstáculos. Como se mencionó anteriormente, el EPP está diseñado para resistir rasgaduras y cortes. A este problema se suma: que el típico camión de bomberos o que la brigada no cuente con una amplia variedad de artefactos para cortar. Las opciones serían normalmente cortadoras de pernos, cortadoras de cinturones de seguridad o tijeras para trauma. Las cortadoras de pernos no son prácticas, y las cortadoras de cinturones de seguridad pueden hacer que el material se abulte y quedar atoradas. El chaquetón en la Imagen 4 fue cortado con tijeras para trauma estándar. Si se hace esto con dos movimientos –cortar la capa exterior, y luego cortar el revestimiento interno junto con la barrera contra humedad- este método puede funcionar bien. Obviamente sería más lento que si se cortara un tipo de vestimenta de calle normal, pero puede hacerse con bastante rapidez.

Recuerde que luego de cortar la capa exterior, usted probablemente podrá ver el dispositivo DRD, el cual normalmente mide entre 1 y 5 cm y tiene un espesor de 1 a 4 mm, y éste puede cortarse simplemente al momento de verlo. Después de recurrir a uno de estos métodos de corte, el chaquetón puede ser retirado con un mínimo movimiento del paciente, cumpliendo con el objetivo. Una vez retirado el chaquetón, los tirantes pueden ser cortados fácilmente o ser retirados de manera sencilla, y cualquier otra prenda normal o uniforme pueden ser entonces cortados sin problemas como con cualquier otro tipo de paciente. Debe tomarse en cuenta que además de las tijeras para trauma o las cortadoras de cinturones de seguridad, existen herramientas que están siendo desarrolladas para su comercialización y que son diseñadas específicamente para poder cortar equipos de protección.

Al contrario de lo que ocurre con un chaquetón, puede ser más difícil encontrar una manera rápida para cortar los pantalones de protección (Imagen 5). Estos pantalones tienen por lo general almohadillas para rodillas al frente y también bolsas laterales.

Aún más, el intentar cortar botas de protección puede ser demasiado lento y difícil. Debido a esto, y al hecho de que al contrario de lo que sucede con los brazos, los pantalones pueden ser retirados directamente, la recomendación es que las botas pueden ser retiradas y los pantalones simplemente ser desabrochados para luego retirarlos. El conjunto de protección para el combate de incendios puede ser ahora sí completamente retirado.

Resumen

El rescate de un colega lesionado –y probablemente se trate de un buen amigo- es un evento que tiene mucha carga emocional. Una respuesta inicial común sería retirar todo lo más rápido posible. Considere que hemos aceptado procedimientos para retirar equipo de protección para motociclistas y de jugadores de fútbol. También existen procedimientos para extraer pacientes de vehículos y de albercas. Todos estos procedimientos existen para impedir que un paciente sufra lesiones adicionales. Hemos establecido ahora las prácticas para extraer a un bombero desde una ventana, o bajandolo por una escalera. Entonces, ¿por qué se detienen allí los procedimientos? Una vez que el bombero es rescatado de una zona de calor, éste se merece el mismo nivel de consideración que recibe un jugador de fútbol, un motociclista o cualquier otro paciente. No debemos apresurarnos tanto de manera que pasemos por alto la manera en que retiramos el equipo de protección. El bombero lesionado merece un sistema, o un procedimiento, que pueda ser realizado por otros y que reduzca el riesgo de sufrir lesiones adicionales durante un rescate.

Referencias

1. National Fire Protection Association. Firefighter Injuries in the United States, www.nfpa.org/research/reports-and-statistics/the-fire-service/fatalities-and-injuries/firefighter-injuries-in-the-united-states.

2. http://www.usfa.fema.gov/downloads/pdf/statistics/v11i7.pdf.

3. Alexander JG, Stephens CT. How to Assess and Treat Injured Firefighters. EMS World, www.emsworld.com/article/10934759/firefighter-injuries.

4. Perlmutt D. Injured Matthews firefighter may have suffered a ‘medical issue’ Charlotte Observer, May 16, 2015, www.charlotteobserver.com/news/local/article21170046.html

John G. Alexander, MS*, NRP**, es Capitán de Bomberos retirado y ha estado involucrado en la profesión y en el servicio de bomberos voluntarios a lo largo de 33 años, incluyendo 26 años como paramédico. Actualmente es profesor de tiempo completo en el Instituto de Rescate e Incendios de Maryland, en la Universidad de Maryland.

*MASTER OF SCIENCE, **NEONATAL RESUSCITATION PROGRAM

Nota: Este artículo apareció originalmente en la edición en inglés de la Revista EMS World y fue traducido por un voluntario. Si usted observa algún error o quiere sugerir un cambio, por favor envíenos un correo a editor@emsworld.com

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